
Límites del consumidor restaurantero de NL. ¿Cuánto está dispuesto a pagar el consumidor regiomontano en un restaurante?
El consumidor de Nuevo León está dispuesto a pagar más solo cuando percibe coherencia entre precio, calidad, servicio y experiencia, y que tanto los precios muy bajos como los altos sin justificación generan desconfianza.
De acuerdo con el estudio realizado por los investigadores de Residente Restaurant Research, titulado “Primer estudio general del consumidor restaurantero regiomontano", se analizaron los límites del consumidor en Nuevo León, considerando variables como la toma de decisiones, las fuentes de información, el esfuerzo percibido, la relación valor y precio, el sabor y los hábitos de consumo.

El consumidor regiomontano maneja un umbral de gasto de alrededor de $436 a $672 pesos por una cuenta individual, y entre $1,739.10 y $2,537 pesos por una cuenta familiar. Estos rangos varían según zona y edad, siendo los clientes entre 30 a 45 años y los habitantes de San Pedro los más tolerantes al gasto.
Sin embargo, existe un punto crítico: cuando el precio supera la percepción de valor, el consumidor comienza a dudar de su calidad. De hecho, el estudio revela que 44.9% de los consumidores afirman que a partir de ciertos rangos de precios bajos —por debajo de los $100 pesos por platillo— surge una desconfianza, asociándose con ingredientes de baja calidad o mala preparación.
Para los operadores restauranteros, el precio no compite solo contra otros restaurantes, sino contra la expectativa del cliente. El consumidor de Nuevo León no busca lo más barato, pero sí exige coherencia entre lo que paga y lo que recibe.












































































































































































































